05 septiembre 2014

LA VELÁ DE LA FUENSANTA, TRADICIÓN CORDOBESA.




La Feria de la Fuensanta, o Velá de la Fuensanta, como se la conoce desde hace años, es uno de los eventos más destacados para los cordobeses.
Se celebra en torno al día 8 de septiembre, festividad de la Virgen de la Fuensanta. 
Esta Virgen es co-patrona de Córdoba, junto con los Patronos San Acisclo y Santa Victoria.
Este año se celebra del 4 al 8 de septiembre.

Los orígenes de esta feria se remontan antes del 1.789. Fue en este año cuando por motivos de excesos y escándalos, un real decreto ordenó la suspensión de la celebración de ferias en el municipio cordobés, incluyendo en esta prohibición la Feria de la Fuensanta, que en los siglos pasados también fue conocida como Feria de Otoño. Se estima que volvió a celebrarse a principos del siglo XX.

Entonces, las ferias se destinaban no solo al divertimento, también se provechaban como feria de ganado, principalmente.
En los años 1.804 y 1.835, la feria se celebró en la cercana Plaza de la Magdalena por las epidemias que tuvieron lugar en estos años.

Se acompaña de ritos religiosos en torno a la Virgen y la costumbre que aún perdura de pasar a los niños por el manto de la Virgen.

Otra costumbre es obsequiar a los niños con una campanita, que en origen eran de barro blanco y ahora se venden muchas vidriadas y decoradas.

La ubicación del Santuario es en la Plaza del Pocito, en la Avda. de la Fuensanta.
Os pongo dos fotos, una antigua y otra actual.
La primera foto es de principios del siglo XX. Se ve el Santuario y el Pocito, que como se puede ver en la siguiente foto, se conservan bien, pero ha cambiado bastante el entorno, .


Copiado de Cordobapedia: 
Una de las leyendas más extendidas cuenta que en una ocasión hubo una crecida en el río Guadalquivir y la abundancia de agua trajo un temible caimán que llegó a sembrar el pánico entre la población cordobesa y entre las cercanas huertas. El animal acechaba a sus desprevenidas víctimas, las destrozaba y luego desaparecía en los cañaverales cercanos.
Cuando sentía hambre volvía a actuar y de esta forma tenía sobrecogida e impotente a la población, hasta que un disminuido físico, un cojo, decidió acabar con el problema. Se cuenta que, después de estudiar el comportamiento del caimán, lo acechó y lo esperó en un árbol con su muleta y un pan abogado. El pan despertó la glotonería del animal que inmediatamente abrió la boca para engullirlo, momento que aprovechó nuestro héroe para apearse del árbol y clavar el filo de su muleta en la garganta del animal, que disecó y colocó como exvoto.
Otra forma de la leyenda habla de que el héroe no fue el cojo sino un condenado a muerte a quien se le ofreció el indulto si acababa con el terrible animal que tenía en jaque a la población.

Desde entonces, durante la celebración de la Velá de la Fuensanta, es costumbre acudir al templo y ver el cuerpo disecado del caimán 
Archivo:Caimán de la Fuensanta.jpg


En la Velá se disfruta de una gran variedad de festejos para niños y mayores, que podéis verlos detallados en este:
PROGRAMA DE ACTIVIDADES DE LA VELÁ, DEL 4 AL 8 DE SEPTIEMBRE

También os dejo en este enlace aparte, el origen del Santuario y del Pocito.
C.S.